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El Karate Do Kushin Ryu es traído a Uruguay de la mano del maestro Raúl Larreinegabe cinturón negro 5° Dan, en el año 1979, donde  imparte las primeras  clases en la ciudad de San Carlos.

En 1983 el Cantegril Country Club abre sus puertas a este Arte, donde se ha venido desarrollando de forma ininterrumpida desde ese año, convirtiéndose en el Hambu Dojo para Uruguay. (Lugar central de la práctica del Karate Do).

En 1989 se le otorga a Jorge Veiga el grado de cinturón negro 1° Dan de Karate Do Kushin Ryu, donde se responsabiliza de la actividad en nuestra Institución hasta la fecha.

En el año 2013 el profesor Jorge Veiga recibe el grado de 6° Dan de manos del Director para América del Sur Hanshi Hidetoshi Ohmine, máximo exponente del Karate Do estilo Kushin fuera de Japón.

Nuestra Escuela tiene el respaldo de:

- World Kushin-Ryu Karate-Do Organization (WKKO), Horyu Matzuzaki Presidente Mundial del Estilo.
- Asociación de Instituciones de Enseñanza de Karate Do Kushin Ryu, Director para América del Sur,  Hanshi Hitetoshi Ohmine 8º Dan.
- Confederación Uruguaya de Karate (Organismo rector del Karate en el Uruguay), perteneciente a la  Confederación Sudamericana de Karate, Federación Panamericana de Karate, Federación Mundial de  Karate.
- Avalado por el Comité Olímpico Uruguayo, Ministerio de Deporte y Juventud, Confederación  Uruguaya de Deportes.

Además del entrenamiento físico la práctica del Karate Do aspira a desarrollar el respeto permanente por la disciplina y la cortesía, y busca cultivar con perseverancia un espíritu valiente, elevación espiritual, capacidad y técnica, y la virtud de la humildad que debe subordinar por completo el defecto de la presunción.

La práctica de Karate Do busca que cada uno intente alcanzar paso a paso y con firmeza el perfeccionamiento técnico, pero también el  propio desarrollo espiritual y de una personalidad noble, con el objetivo último de ayudar a cada ser humano a convertirse en una persona útil a su sociedad.
Por otra parte, el objetivo de la práctica  es alcanzar también el estado de total serenidad, finalidad última de toda práctica de Budo (camino del artista marcial).
Clases para niños, adolescentes, y adultos.